La serie sigue a la familia Harmon: Ben (Dylan McDermott), Vivien (Connie Britton) y Violet (Taissa Farmiga), que se trasladan de Boston a Los Ángeles después de que Vivien diera a luz a un bebé muerto y Ben tuviera un romance con una de sus alumnas. La familia se muda a una mansión restaurada, sin saber que en la casa residen los espíritus de aquellos que allí murieron. Ben y Vivien tratan de reavivar su relación, mientras que Violet experimenta los típicos cambios de pasar de niña a adolescente. Esta familia se enfrentará a distintos problemas y horrores que viven en la casa.