Estas son algunas de las condiciones que tendrá que respetar el chico que quiera salir con mi futura hija, cuando la tenga, claro, y que pasen muchos años.
Condición uno:
Si entras en mi calle y tocas la bocina del carro, será mejor que estés repartiendo un paquete, porque tan seguro como que existe el infierno, que no recogerás nada aquí.
Condición dos:
Tu no tocas a mi hija en mi presencia. Puedes mirarla, tanto como quieras, mientras no mires nada por debajo de su cuello. Si no puedes mantener tus ojos o tus manos lejos del cuerpo de mi hija, te los arrancaré.
Condición tres:
Estoy al tanto de que los chicos considerados como chicos modernos de tu edad, usan sus pantalones tan sueltos que parece que se les caigan de las caderas. Por favor, no tomes esto como un insulto, pero tu y tus amigos son unos completos idiotas. Aun así, quiero ser justo y abierto de mente sobre este tema, así que te propongo un acuerdo: Puedes entrar por la puerta enseñando tu ropa interior y con tus pantalones diez tallas mas grandes y no pondré ninguna objeción. Pero, para asegurarme de que tu ropa, en efecto, no se te saldrá durante el curso de la cita con mi hija, la asegurare a tu cuerpo con una grapadora eléctrica.


