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	<title>Victor Bueno &#187; Biografias</title>
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	<description>De todo un poco ...</description>
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		<title>Mahatma Gandhi</title>
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		<pubDate>Thu, 07 Oct 2010 20:16:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Biografias]]></category>

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		<description><![CDATA[Político y pensador hindú. Una figura importantísima del siglo XX, que con su doctrina llamada Satyagraha (fuerza de la verdad), que se basada en los principios del coraje, la no violencia y la verdad, alcanzó objetivos políticos y sociales; como &#8230; <a href="http://www.victorbueno.es/biografias/mahatma-gandhi-2/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Político  y pensador hindú. Una figura importantísima del siglo XX, que con su doctrina  llamada Satyagraha (fuerza de la verdad), que se basada en los principios del  coraje, la no violencia y la verdad, alcanzó objetivos políticos y sociales; como  por ejemplo, se le adjudica la independencia de su país.</p>
<p><strong>La paz como la  mejor arma</strong></p>
<p>Nació el 2 de octubre de 1869 en Portandar, India. Su verdadero  nombre fue Mohandas Karamchand Gandhi, pero sus allegados lo llamaron Mahatma,  que en sánscrito significa &#8220;Alma Grande&#8221;. Se crió en una familia acomodada  y tradicionalista. Se casó a los trece años con Kasturbai Makanji (también de  su misma edad), con quien tuvo cuatro hijos.</p>
<p>En 1888, luego de la muerte  de su padre se fue a Inglaterra para estudiar leyes. Se graduó tres años después  e intentó trabajar como abogado en la India, pero sin éxito hizo se trasladó a  Sudáfrica (1893), foco de una importante emigración india. Gandhi se dedicó a  la creación de un partido político que reunió los intereses de los hindúes y luchó  por defenderlos: en 1894 nació el Natal Indian Congress, órgano reivindicativo  principal de la minoría hindú en Sudáfrica.</p>
<p>En ese país se hizo famoso al  desempeñarse en una doble lucha, por un lado se opuso a la creciente discriminación  del gobierno sudafricano contra los inmigrantes indios, y por otro defendió los  derechos de su comunidad -lo cual le llevó muchos años- fundando la Transvaal  Indian Association (1903) y el periódico &#8220;Indian Opinion&#8221;. Durante ese  tiempo desarrolló su doctrina llamada Satyagraha (fuerza de la verdad), que se  basada en los principios del coraje, la no violencia y la verdad, como los métodos  más apropiados para alcanzar objetivos políticos y sociales.</p>
<p>En 1914 Gandhi  retornó a la India y cooperó con los británicos durante la Primera Guerra Mundial.  Sin embargo, luego de la masacre de Amritsar en 1919, hizo un llamamiento general  a todos los indios a oponerse a la política colonial del Reino Unido, por lo que  sufrió varios encarcelamientos (de igual forma él creía que era honorable ir a  la cárcel por una causa justa). En resumen, pasó siete años en prisión debido  a sus actividades políticas, y más de una vez recurrió al ayuno como una forma  de impresionar sobre la necesidad de ser no violento.</p>
<p>Fue presidente del  Partido del Congreso entre 1924 y 1934; y se lo consideró el artífice de la independencia  de su país mediante la política de la no violencia. Fue asesinado, por un fanático  hindú, en Nueva Delhi a los pocos meses de que la India consiguió emanciparse  de Gran Bretaña.<span id="more-615"></span></p>
<p><strong>Su lucha</strong><br />
<strong> </strong><br />
Gandhi se convirtió en símbolo internacional  al proclamar una India libre. Llevaba una vida espiritual y austera como un predicador,  con ayuno y meditación. Rehusó cualquier posesión terrenal, y vestía como los  pertenecientes a las clases más bajas: un mantón y un taparrabos, además comía  vegetales, zumos de fruta y leche de cabra.</p>
<p>La defensa que hizo Gandhi de  la no violencia (ahimsa, en sánscrito) era, como él mismo sostuvo, la expresión  de una forma de vida expresada en el hinduismo. Consideraba, además, que la práctica  de esta idea, Gran Bretaña llegaría a considerar la inutilidad de la opresión  y abandonaría su país.</p>
<p>Gandhi se consideraba a la vez que hindú, budista,  cristiano, musulmán, judío, etc., ya que para él no existía contradicción alguna.  Esto era así porque, según su pensamiento, la única definición real de Dios era  que &#8220;es La Verdad y El Amor&#8221;, pudiéndose esto aplicar a todas las religiones  por igual.</p>
<p>Pudo haber tenido el poder total de su país, tanto el político  como el religioso, pero jamás acepto ningún cargo público. Vivió aconsejando a  todos vivir en paz y en hermandad con los demás. Realmente una figura extremadamente  importante del siglo XX que marcó una época y que ha dejado una gran enseñanza  a aquellos muchos que quisieron oírlo.</p>
<p><strong>Citas:</strong></p>
<p>- Nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como el que no se la puede dar a los demás.</p>
<p>- En la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos.</p>
<p>- Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo.</p>
<p>- Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia.</p>
<p>- Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena.</p>
<p>- Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.</p>
<p>- Ojo por ojo y el mundo acabara ciego.</p>
<p>- La violencia es el miedo a los ideales de los demás.</p>
<p>- No debemos perder la fe en la humanidad que es como el océano: no se ensucia porque algunas de sus gotas estén sucias.</p>
<p>- Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar.</p>
<p>- No hay camino hacia la libertad, la libertad es el camino.</p>
<p>- Mi vida es mi mensaje.</p>
<p>- El nacimiento y la muerte no son dos estados distintos, sino dos aspectos del mismo estado.</p>
<p>- Si quieres convencer a un enemigo, preséntale los mejores rasgos de su carácter; nunca sus defectos.</p>
<p>- En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle.</p>
<p>- El que retiene algo que no necesita es igual a un ladrón.</p>
<p>- Los grilletes de oro son mucho peores que los del hierro.</p>
<p>- El capital no es un mal en sí mismo. El mal radica en su mal uso.</p>
<p>- En la vida tenemos que tener como meta la verdad, el medio para alcanzarla, el amor.</p>
<p>- Uno debe ser tan humilde como el polvo para poder descubrir la verdad.</p>
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		<title>Nelson Mandela</title>
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		<pubDate>Tue, 07 Sep 2010 20:21:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Biografias]]></category>

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		<description><![CDATA[Destacado político sudafricano, reconocido mundialmente y convertido en mito viviente por representar la lucha contra el apartheid dentro y fuera del país; en definitiva una figura que representaba la falta de libertad de todos los negros sudafricanos y del mundo. &#8230; <a href="http://www.victorbueno.es/biografias/nelson-mandela/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Destacado  político sudafricano, reconocido mundialmente y convertido en mito viviente por  representar la lucha contra el apartheid dentro y fuera del país; en definitiva  una figura que representaba la falta de libertad de todos los negros sudafricanos  y del mundo. Estuvo prisionero en penosas condiciones durante 27 años, pero aún  así continuó y continúa con su lucha eterna: igualdad de condiciones entre blancos  y negros.</p>
<p><strong>Una lucha que no se detiene</strong></p>
<p>Nació el 18 de julio de 1918  en Umtata, Transkei. Luego de la escuela secundaria comenzó a estudiar en el Colegio  Universitario de Fort Hare para obtener su título de Bachiller en Artes. Allí  fue elegido como miembro del Consejo de Representantes Estudiantiles, siendo luego  expulsado junto con un compañero, por participar en una huelga estudiantil. Se  trasladó a Johannesburgo, donde en 1941 completó sus estudios de bachillerato  por correspondencia en la Unisa, y luego estudió derecho en la Universidad de  Wiswatersrand, donde se recibió en 1942.</p>
<p>Dos años más tarde ingresó al Congreso  Nacional Africano (ANC, en inglés), un movimiento de lucha contra la opresión  de los negros sudafricanos. Mandela al poco tiempo se convirtió en uno de los  líderes de la Liga de la Juventud del Congreso, que llegó a constituir el grupo  dominante del ANC. Su ideología se basaba en un socialismo africano, es decir,  nacionalista, antirracista y antiimperialista. Aunque en un principio sólo defendían  los derechos de su propio grupo, terminaron haciéndolo con la unión de los distintos  grupos culturales de raza negra para desarrollar una estrategia común y así proteger  sus intereses y luchar en contra de la política del apartheid -régimen creado  en 1948, cuando llegó al poder sudafricano el Partido Nacional, que institucionalizó  la segregación racial creando esta política-. Vale destacar que, por inspiración  de Gandhi, el ANC mantuvo métodos de lucha no violentos.</p>
<p>En 1952 Mandela,  luego de una represión que produjo 8.000 detenciones, incluyendo la de él, éste  fue recluido en Johannesburgo, donde estableció el primer estudio de abogados  negros de Sudáfrica. Al cumplir su condena, reapareció en público tres años después.<span id="more-617"></span></p>
<p>El endurecimiento del régimen racista culminó en 1956, con el plan del  gobierno de crear siete reservas -o bantustanes-, territorios marginales supuestamente  independientes, en los que limitar a la mayoría negra. El ANC respondió con manifestaciones  y boicoteos, que condujeron a la detención de la mayor parte de sus dirigentes;  Mandela fue acusado de traición, juzgado y liberado por falta de pruebas en 1961.</p>
<p>En ese mismo año fue elegido secretario honorario del Congreso de Acción  Nacional de Toda áfrica, un nuevo movimiento clandestino que adoptó el sabotaje  como medio de lucha contra el régimen de la recién proclamada República Sudafricana;  mientras, continuaba dirigiendo el ANC (la Lanza de la Nación). Su estrategia  se centró en atacar instalaciones de importancia económica o de valor simbólico,  excluyendo atentar contra vidas humanas. De esta manera, en 1962, viajó por diversos  países africanos recaudando fondos, recibiendo instrucción militar y haciendo  propaganda de la causa sudafricana; por lo que a su regreso fue detenido y condenado  a cinco años de cárcel. Pero un juicio posterior, contra los dirigentes de la  Lanza de la Nación, lo condenó a cadena perpetua en 1964, año en que fue nombrado  presidente del ANC.</p>
<p><strong>La prisión eterna y el nacimiento de un mito</strong><br />
<strong> </strong><br />
Estuvo prisionero en penosas condiciones  durante 27 años. Durante ese tiempo el gobierno de Sudáfrica rechazó todas las  peticiones para que fuera puesto en libertad. Fue así como el mito creció, convirtiéndose  Nelson Mandela en un símbolo de la lucha contra el apartheid dentro y fuera del  país, en definitiva una figura que representaba la falta de libertad de todos  los negros sudafricanos y del mundo.</p>
<p>La presión internacional logró que  el presidente sudafricano Pieter Botha, en 1986, le ofreciera la libertad si aceptaba  establecerse en uno de los bantustanes, pero obviamente Mandela rechazó el ofrecimiento.  Durante aquellos años, su esposa Winnie simbolizó la continuidad de la lucha,  alcanzando importantes posiciones en el ANC.</p>
<p>Finalmente, Frederik De Klerk,  presidente de la República por el Partido Nacional, liberó a Nelson Mandela en  1990, convirtiéndolo en su principal interlocutor para negociar el proceso de  democratización. Ambos compartieron el Premio Nobel de la Paz en 1993. Un año  más tarde Mandela se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica, manteniendo  a De Klerk como vicepresidente. Desde ese cargo Nelson Mandela puso en marcha  una política de reconciliación nacional.</p>
<p>Al asumir su cargo de presidente  renunció a una tercera parte del salario y creó el Fondo Nelson Mandela para la  Infancia. &#8220;Si yo no hubiese estado en prisión, no sé si hubiera sido tan  bueno con los niños. Estar preso durante 27 años sin ver niños es una experiencia  terrible&#8221;.</p>
<p><strong>La esperada salida</strong></p>
<p>Es famoso aquel dicho que  afirma que lo que no te mata te hace más fuerte, y nadie mejor que Mandela para  dar cuenta de ello. La cruel situación a la que estuvo sometido durante 27 largos  años, le hizo meditar profundamente: &#8220;Una cosa es escuchar, hablar y pensar  sobre la adversidad -escribió-, y otra totalmente distinta es tenerla que experimentar  en tus propias carnes. La cárcel no sólo te priva de tu libertad, te intenta robar  tus señas de identidad. Es un sistema totalitario en estado puro, que no tolera  ningún vestigio de independencia y de individualidad. La cárcel esta diseñada  para destrozar tu espíritu y tu voluntad. Para ello, las autoridades explotaban  cualquier debilidad, derruían cualquier iniciativa, negaban cualquier vestigio  de lo que nos hacía a cada uno ser lo que éramos&#8221;.</p>
<p>&#8220;He peleado  en contra de la dominación blanca y de la dominación negra. He apreciado el ideal  de una sociedad democrática y libre, donde todas las personas conviven con igualdad  de oportunidades. Representa un ideal por el cual vivo y espero alcanzar. Pero,  de ser necesario, un ideal por el cual estoy dispuesto a morir.&#8221;</p>
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		<title>Alejandro Magno</title>
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		<pubDate>Sat, 07 Aug 2010 20:26:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Biografias]]></category>

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		<description><![CDATA[Fue educado por su padre en el arte de la guerra y por Aristóteles en el ámbito intelectual. A temprana edad ya pudo demostrar sus aptitudes militares. Fue el rey de Macedonia y conquistó el inmenso Imperio persa, llegando incluso &#8230; <a href="http://www.victorbueno.es/biografias/alejandro-magno/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Fue  educado por su padre en el arte de la guerra y por Aristóteles en el ámbito intelectual.  A temprana edad ya pudo demostrar sus aptitudes militares. Fue el rey de Macedonia  y conquistó el inmenso Imperio persa, llegando incluso hasta la India. Logró forjar  su sueño formando un gran imperio que unió Oriente y Occidente. Pero luego de  su muerte, rápidamente este sueño se evaporó y el vasto imperio fue desmembrado  entre sus diferentes generales.</p>
<p><strong>La magnificencia de un sueño</strong></p>
<p>Nació  en Pella, actual Grecia, en el año 356 a.C. Fue hijo del monarca macedonio Filipo  II y de Olimpia. Aristóteles, el sabio más eminente de la época, lo instruyó en  diversas disciplinas (retórica, filosofía, geografía, historia, política y ciencias  físicas y naturales). Asimismo fue preparado en el arte de la guerra por su padre,  un hábil estratega.</p>
<p>A los 16 años su padre le encomendó el gobierno de  Macedonia y en el 338 tuvo una intervención destacada en la batalla de Queronea,  donde demostró sus aptitudes militares dirigiendo la caballería macedonia frente  a los tebanos. En 336, con 20 años, debido al asesinato de su padre ascendió al  trono de Macedonia. Apenas sumido en este reinado, hubo una sublevación de varias  ciudades griegas, por lo que Alejandro marchó contra ellas destruyendo Tebas,  principal foco de la rebelión. Seguidamente se hizo conceder, en Corintio, el  título de general en jefe para la lucha contra los persas.</p>
<p>En el 334,  al frente de un ejército de 40.000 hombres, Alejandro inició una gran campaña  contra Persia, enemiga de los helenos. La victoria sobre los persas en el río  Gránico le permitió la conquista de Licia, Panfilia, Pisidia y Frigia, logrando  así el dominio sobre Asia.</p>
<p>En el 333 derrotó al ejército del rey persa,  Darío III, en Isos, triunfo que le permitió la entrada a Oriente Medio. Luego  conquistó Siria, Tiro, Gaza e Israel y, para asegurarse el abastecimiento de trigo,  se adueñó de Egipto. En el delta del Nilo fundó la ciudad de Alejandría, destinada  a convertirse en uno de los principales centros culturales de la Antigüedad  (332 a.C.).<span id="more-619"></span></p>
<p>Dominado todo el Mediterráneo oriental, en el 331 volvió hacia  el norte y, después de atravesar el éufrates y el Tigris, venció en Gaugamela  -cerca de Arbelas- a Darío III, quien se vio obligado a huir. Al poco tiempo murió  asesinado por Bessos.</p>
<p>Entre los años 331 y 327, las tropas griegas avanzaron  con facilidad por Mesopotamia, ocupando las ciudades de Babilonia, Susa, Pasargada  y Persépolis, y conquistando las satrapías orientales de Sogdiana y Bactriana,  donde Bessos fue apresado y ejecutado por traidor. De esta forma, el monarca macedonio  se convirtió en soberano de los persas, hecho que lo elevó a la categoría de divinidad  ante sus nuevos súbditos.</p>
<p>Fue entonces cuando Alejandro comenzó a ver hacerse  realidad su sueño: un gran imperio que uniera Oriente y Occidente, y que integrara  la cultura helénica con la asiática, por lo que fomentó los matrimonios masivos  entre griegos y persas; y él mismo, en el año 328, se casó con la princesa Roxana,  quien le dio un hijo póstumo.</p>
<p>La reorganización de aquel gran Imperio se  inició con la unificación monetaria, que generó la creación de un mercado inmenso;  se impulsó el desarrollo comercial con expediciones geográficas (como la mandada  por Nearcos, cuya flota descendió por el Indo y remontó la costa persa del índico  y del golfo Pérsico hasta la desembocadura del Tigris y el éufrates). También  se construyeron carreteras y canales de riego. La fusión cultural se hizo imponiendo  el griego como lengua común. Y se fundaron unas 70 ciudades nuevas, la mayor parte  de ellas con el nombre de Alejandría (la principal en Egipto y otras en Siria,  Mesopotamia, Sogdiana, Bactriana, India y Carmania).<br />
<strong> </strong><br />
Ya en Babilonia, en el 323 a.C., mientras  preparaba la conquista de Arabia, se enfermó de unas fiebres y murió a los 33  años, tras casi trece años de reinado. Tras su desaparición, el vasto imperio  que había conseguido forjar se desvaneció con rapidez, ya que fue desmembrado  entre sus diferentes generales (los diádocos): Seleuco, Ptolomeo, Antígono, Lisímaco  y Casandro. Los Estados resultantes fueron los llamados reinos helenísticos, que  mantuvieron durante los siglos siguientes el ideal de Alejandro de trasladar la  cultura griega a Oriente, al tiempo que dejaban penetrar las culturas orientales  en el Mediterráneo.</p>
<p>El cuerpo de Alejandro fue enterrado por su general  Tolomeo en Alejandría de Egipto, mientras se le tributaban honores divinos en  Egipto y Grecia.</p>
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		<title>Manfred Von Richthofen el barón rojo</title>
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		<pubDate>Wed, 28 Jan 2009 18:00:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Manfred Von Richthofen nació en Breslau, Alemania el 2 de Mayo de 1.892, siendo Manfred Von Richthofen de familia rica, pero cuyo padre había servido en el ejercito prusiano, en la caballería, Richthofen siguiendo los pasos de su padre, en &#8230; <a href="http://www.victorbueno.es/biografias/manfred-von-richthofen-el-baron-rojo/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Manfred Von Richthofen nació en Breslau, Alemania el 2 de Mayo de 1.892, siendo Manfred Von Richthofen de familia rica, pero cuyo padre había servido en el ejercito prusiano, en la caballería, Richthofen siguiendo los pasos de su padre, en 1.909 se alista en el ejercito junto con su hermano Lothar en la caballería alemana, tres años más tarde es nombrado teniente del primer regimiento, donde además obtuvo la cruz de hierro en segunda clase.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-431" title="baronrojo" src="http://www.victorbueno.es/wp-content/uploads/2009/01/baronrojo.jpg" alt="baronrojo" width="300" height="435" /></p>
<p>Deja la caballería y se une a la infantería, pero pasa amargos ratos debido a que es designado a repartir alimentos en las trincheras, según sus palabras, “cansado de administrar huevos y queso”</p>
<p>Finalmente se va al escuadrón aéreo y es designado a reconocimiento, Richthofen debía fotografiar desde el aire lo más cerca que pudiera a las tropas enemigas, esto le sirvió para desarrolar sus destrezas en el aire.</p>
<p>Oswald Boelke, el gran aviador alemán que contaba con el record de cuarenta derribos en su haber, estaba buscando nuevos pilotos para su grupo de combate, el JASTA 2 y Richthofen no dudó en presentarse como voluntario.</p>
<p>El 17 de septiembre de 1.916 en Cambria, Francia Richthofen con 24 años a bordo de un biplano Albatros D.III tuvo su primera victoria en batalla, su primer derribo, y para celebrarlo encargó a un joyero alemán, un pequeño vaso de plata con una inscripción que indicara el número de derribo, el tipo de avión, los tripulantes y la fecha.</p>
<p>Desde su primer derribo Richthofen obtuvo victoria tras victoria, llegó a completar ochenta derribos, más que ningún otro aviador Aleman en la primera guerra mundial, su Albatros D.III lo hizo pintar de rojo y así se ganó el apodo de “baron rojo”</p>
<p><span id="more-430"></span></p>
<p>En septiembre de 1.917 en plena batalla una bala lo alcanzó en la cabeza, lo cual lo dejó gravemente herido, y que lo marcaría por el resto de su corta vida, pero aún así, con la cabeza vendada continuó volando, incluso logró derribar al británico Lanoe Hawker, el aviador más condecorado en Inglaterra.</p>
<p>Recibió la cruz Pour le Mérite, comandó el JASTA 11, con 14 aviones, dirigió cerca de 58 misiones, 151 victorias, en abril de 1.917 llegó él solo a derribar 20 aviones enemigos, dirigió la JG1, que componía a los escuadrones JASTA 4, 6, 10 y 11 los cuales llegaron a derribar mas de 600 enemigos con sólo 56 bajas, al terminar la guerra todos fueron condecorados con la cruz Pour le Mérite.</p>
<p>Poco antes de terminar el 1.917 la flota de Albastros D.III fue cambiada por triplanos Fokker DR I, Richthofen mandó a pintar el suyo también de rojo, curiosamente fue éste tipo de avión en el que Richthofen fue más conocido, pero en el que menos voló.</p>
<p>El 21 de abril de 1.918 Richthofen con sólo 25 años fue derribado por soldados australianos en el norte de Francia, cerca del río Somme, la bala lo atravesó desde un costado pasando por los pulmones, el hígado y el corazón.</p>
<p>Richthofen fue enterrado con honores militares por los mismos ingleses, de hecho su ataúd fue cargado por hombres del escuadrón británico 209, los australianos lanzaron tres salvas en su honor, gente de todas partes acudió a su entierro y coronaron su ataúd con flores y honores.</p>
<p>Fue colocada una lápida en su honor en el mismo lugar donde cayó con un epitafio que reza así:</p>
<p>“Aquí yace un valiente, un noble adversario y un verdadero hombre de honor. Que descanse en paz”.</p>
<p>El barón rojo había sido el mas grande aviador de toda la historia, aún hoy ningún otro piloto a logrado superarlo, la tácticas de vuelo en combate que utilizó, se siguen usando hoy en día.</p>
<p>En 1.925 su cuerpo fue exhumado y llevado a Alemania, su hermano Lothar llegó a derribar 40 enemigos junto con Richthofen, la hélice de su avión, fue cortada y pulida para usarla como cruz en su tumba.</p>
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		<title>Che Guevara</title>
		<link>http://www.victorbueno.es/biografias/che-guevara/</link>
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		<pubDate>Tue, 02 Sep 2008 10:47:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Siempre me he sentido atraído por la histórica figura del ché, ahora que van a estrenar la peli (donde ese monstruo de la interpretación llamado benicio del toro interpreta el papel de este mítico personaje), obviamente iré a verla, aunque &#8230; <a href="http://www.victorbueno.es/biografias/che-guevara/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Siempre me he sentido atraído por la histórica figura del ché, ahora que van a estrenar la peli (donde ese monstruo de la interpretación llamado benicio del toro interpreta el papel de este mítico personaje), obviamente iré a verla, aunque quizás salga algo decepcionado porque en la peli por lo visto no se posicionan ni para bien ni para mal entorno a su figura.</p>
<p>Del ché se han dicho muchísimas cosas, cosas buenas y también cosas malas…, casi todos lo vemos como un revolucionario que ayudó a eliminar el régimen de batista en cuba junto a su buen amigo Fidel (aunque no se que es peor .. si lo que tenia montado antes batista en cuba o la dictadura que después montó él junto a Fidel), y sobre todo lo vemos o nos lo &#8220;han vendido&#8221; como un líder que luchó contra la opresión ganándose el apoyo del pueblo en varias guerras de guerrillas que organizó por diferentes paises …</p>
<p>El caso es que históricamente siempre nos lo han vendido como una figura “buena”, hace años buscando documentación del ché, me topé con un par de artículos donde tiraban por tierra muchas de las “buenas intenciones” de este líder y martir revolucionario, buscando esta mañana en google me he ido a topar con uno de los artículos que leí hará unos 2 o 3 años, lo copio y pego a continuación para todos aquellos interesados en leerlo:<span id="more-312"></span></p>
<p align="center"><strong><strong><em>La máquina de matar: El Che Guevara, de agitador comunista a marca capitalista<br />
</em></strong></strong></p>
<p align="center"><strong><strong><em> 11/7/2005</em></strong></strong><br />
<strong><strong><em> Alvaro Vargas Llosa</em></strong></strong><br />
<strong><strong><em> The New Republic</em></strong></strong></p>
<p>El Che Guevara, quien hizo tanto (¿o tan poco?) por destruir al capitalismo, es en la actualidad la quintaesencia de una marca capitalista. Su semblante adorna jarros de café, caperuzas, encendedores, llaveros, billeteras, gorras de béisbol, tocados, bandadas, musculosas, camisetas deportivas, carteras finas, jeans de denim, té de hierbas, y por supuesto esas omnipresentes remeras con la fotografía, tomada por Alberto Korda, del galán socialista luciendo su boina durante los primeros años de la revolución, en el instante en que el Che de casualidad se introdujo en el visor del fotógrafo—y en la imagen que, treinta y ocho años después de su muerte, constituye aún el logotipo del revolucionario (¿o del capitalista?) “chic”. Sean O&#8221;Hagan sostuvo en The Observer que existe incluso un jabón en polvo con el eslogan &#8220;El Che lava más blanco.&#8221;</p>
<p>Los productos del Che son comercializados por grandes corporaciones y por pequeñas empresas, tales como la Burlington Coat Factory, la cual difundió un comercial televisivo presentando a un joven en pantalones de fajina luciendo una remera del Che, o la Flamingo&#8221;s Boutique en Union City, Nueva Jersey, cuyo propietario respondió a la furia de los exiliados cubanos locales con este argumento devastador: &#8220;Yo vendo lo que la gente desea comprar.&#8221; Los revolucionarios también se unieron a este frenesí de productos—desde &#8220;The Che Store&#8221;, que vende provisiones, hasta el sitio que atiende &#8220;todas sus necesidades revolucionarias&#8221; en Internet, y el escritor italiano Gianni Minà, quien le vendió a Robert Redford los derechos cinematográficos del diario del Che sobre su juvenil viaje alrededor de América del Sur en el año 1952 a cambio de poder acceder al rodaje del film Diarios de Motocicleta y de que Minà pudiese producir su propio documental. Para no mencionar a Alberto Granado, quien acompañó al Che en su viaje de juventud y ahora asesora documentalistas, y que se quejaba hace poco en Madrid, según el diario El País, ante un Rioja y un magret de pato, de que el embargo estadounidense contra Cuba le dificulta el cobro de las regalías. Para llevar a la ironía más lejos: el edificio en el cual nació Guevara en la ciudad de Rosario, Argentina, un espléndido inmueble de comienzos del siglo veinte sito en la esquina de las calles Urquiza y Entre Ríos, se encontraba hasta hace poco ocupado por la administradora de fondos de jubilaciones y pensiones privada Máxima AFJP, una hija de la privatización de la seguridad social argentina en la década de 1990.</p>
<p>La metamorfosis del Che Guevara en una marca capitalista no es nueva, pero la marca viene experimentando un renacimiento—un renacimiento especialmente destacable, dado que el mismo tiene lugar años después del colapso político e ideológico de todo lo que Guevara representaba. Esta suerte inesperada se debe sustancialmente a Diarios de Motocicleta, la película producida por Robert Redford y dirigida por Walter Salles. (Es una de las tres películas más importantes sobre el Che ya realizadas o actualmente en rodaje en los últimos dos años; las otras dos han sido dirigidas por Josh Evans y Steven Soderbergh.) Hermosamente rodada en paisajes que claramente han eludido los efectos erosivos de la polución capitalista, el film exhibe al joven en un viaje de auto-descubrimiento a medida que su conciencia social en ciernes tropieza con la explotación social y económica, lo que va preparando el terreno para la reinvención del hombre a quien Sartre llamara alguna vez el ser humano más completo de nuestra era.</p>
<p>Pero para ser más preciso, el actual renacimiento del Che se inició en 1997, en el trigésimo aniversario de su muerte, cuando cinco biografías abrumaron las librerías y sus restos fueron descubiertos cerca de una pista de aterrizaje en el aeropuerto de Vallegrande, en Bolivia, después de que un general boliviano retirado, en una revelación espectacularmente oportuna, indicara la ubicación exacta. El aniversario volvió a centrar la atención en la famosa fotografía de Freddy Alborta del cadáver del Che tendido sobre una mesa, escorzado, muerto y romántico, luciendo como Cristo en un cuadro de Mantegna.</p>
<p>Es usual que los seguidores de un culto no conozcan la verdadera historia de su héroe. (Muchos rastafaris renunciarían a Haile Selassie si tuviesen alguna idea de quien fue en realidad.) No sorprende que los seguidores contemporáneos de Guevara, sus nuevos admiradores post-comunistas, también se engañen a sí mismos al aferrarse a un mito—excepto los jóvenes argentinos que corean una expresión de rima perfecta: &#8220;Tengo una remera del Che y no sé por qué.&#8221;</p>
<p>Considérese a algunos de los individuos que recientemente han blandido o invocado el retrato de Guevara como un emblema de justicia y rebelión contra el abuso de poder. En el Líbano, unos manifestantes que protestaban en contra de Siria ante la tumba del ex primer ministro Rafiq Hariri portaban la imagen del Che. Thierry Henry, un jugador de fútbol francés que juega para el Arsenal, en Inglaterra, se apareció en una importante velada de gala organizada por la FIFA, el organismo del fútbol mundial, vistiendo una remera roja y negra del Che. En una reciente reseña publicada en The New York Times sobre Land of the Dead de George A. Romero, Manohla Dargis destacaba que &#8220;el mayor impacto aquí puede ser el de la transformación de un zombi negro en un virtuoso líder revolucionario,&#8221; y agregó: &#8220;Creo que el Che en verdad vive, después de todo.&#8221;</p>
<p>El héroe del fútbol Maradona ostentó el emblemático tatuaje del Che en su brazo derecho durante un viaje en el que se reunió con Hugo Chávez en Venezuela. En Stavropol, al sur de Rusia, unos manifestantes que reclamaban los pagos en efectivo de los beneficios del bienestar social tomaron la plaza central con banderas del Che. En San Francisco, City Lights Books, el legendario hogar de la literatura beat, invita a los visitantes a una sección dedicada a América Latina en la cual la mitad de los estantes se encuentra ocupada por libros del Che. José Luis Montoya, un oficial de policía mexicano que combate el crimen relacionado con las drogas en Mexicali luce una vincha del Che porque ella lo hace sentirse más fuerte. En el campo de refugiados de Dheisheh, en la margen occidental del río Jordán, los afiches del Che adornan un muro que le rinde tributo a la Intifada. Una revista dominical dedicada a la vida social en Sydney, Australia, enumera a los tres invitados ideales en una cena: Alvar Aalto, Richard Branson, y el Che Guevara. Leung Kwok-hung, el rebelde elegido a la junta legislativa de Hong Kong, desafía a Beijing al vestir una remera del Che. En Brasil, Frei Betto, consejero del Presidente Lula da Silva y encargado del programa de alto perfil &#8220;Hambre Cero,&#8221; afirma que &#8220;deberíamos prestarle menos atención a Trotsky y mucha más al Che Guevara.&#8221; Y lo más estupendo de todo, en la ceremonia de este año de los Premios de la Academia, Carlos Santana y Antonio Banderas interpretaron la canción principal del film Diarios de Motocicleta: Santana se presentó luciendo una remera del Che y un crucifijo. Las manifestaciones del nuevo culto del Che están por todas partes. Una vez más el mito está apasionando a individuos cuyas causas en su mayor parte representan exactamente lo opuesto de lo que era Guevara.</p>
<p>Ningún hombre carece de algunas cualidades atenuantes. En el caso del Che Guevara, esas cualidades pueden ayudarnos a medir el abismo que separa a la realidad del mito. Su honestidad (quiero decir: honestidad parcial) significa que dejó testimonio escrito de sus crueldades, incluido lo muy malo, aunque no lo peor. Su coraje—que Castro describió como &#8220;su manera, en los momentos difíciles y peligrosos, de hacer las cosas más difíciles y peligrosas&#8221;—significa que no vivió para asumir la plena responsabilidad por el infierno de Cuba. El mito puede decir tanto acerca de una época como la verdad. Y es así que gracias a los propios testimonios que el Che brinda de sus pensamientos y de sus actos, y gracias también a su prematura desaparición, podemos saber exactamente cuan engañados están muchos de nuestros contemporáneos respecto de muchas cosas.</p>
<p>Guevara puede haberse enamorado de su propia muerte, pero estaba mucho más enamorado de la muerte ajena. En abril de 1967, hablando por experiencia, resumió su idea homicida de la justicia en su &#8220;Mensaje a la Tricontinental&#8221;: “El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar”. Sus primeros escritos se encuentran también sazonados con esta violencia retórica e ideológica. A pesar de que su ex novia Chichina Ferreyra duda de que la versión original de los diarios de su viaje en motocicleta contenga la observación de &#8220;siento que mis orificios nasales se dilatan al saborear el amargo olor de la pólvora y de la sangre del enemigo,&#8221; Guevara compartió con Granado en esa temprana edad esta exclamación: &#8220;¿Revolución sin disparar un tiro? Estás loco.&#8221; En otras ocasiones el joven bohemio parecía incapaz de distinguir entre la frivolidad de la muerte como un espectáculo y la tragedia de las victimas de una revolución. En una carta a su madre en 1954, escrita en Guatemala, donde fue testigo del derrocamiento del gobierno revolucionario de Jacobo Arbenz, escribió: “Aquí estuvo muy divertido con tiros, bombardeos, discursos y otros matices que cortaron la monotonía en que vivía”.</p>
<p>La disposición de Guevara cuando viajaba con Castro desde México a Cuba a bordo del Granma es capturada en una frase de una carta a su esposa que redactó el 28 de enero de 1957, no mucho después de desembarcar, publicada en su libro Ernesto: Una Biografía del Che Guevara en Sierra Maestra: “Estoy en la manigua cubana, vivo y sediento de sangre”. Esta mentalidad había sido reforzada por su convicción de que Arbenz había perdido el poder debido a que había fallado en ejecutar a sus potenciales enemigos. En una carta anterior a su ex novia Tita Infante había observado que “Si se hubieran producido esos fusilamientos, el gobierno hubiera conservado la posibilidad de devolver los golpes”. No sorprende que durante la lucha armada contra Batista, y luego tras el ingreso triunfal en La Habana, Guevara asesinara o supervisara las ejecuciones en juicios sumarios de muchísimas personas—enemigos probados, meros sospechados y aquellos que se encontraban en el lugar equivocado en el momento equivocado.</p>
<p>En enero de 1957, tal como lo indica su diario desde la Sierra Maestra, Guevara le disparó a Eutimio Guerra porque sospechaba que aquel se encontraba pasando información: “Acabé con el problema dándole un tiro con una pistola del calibre 32 en la sien derecha, con orificio de salida en el temporal derecho&#8230;sus pertenencias pasaron a mi poder”. Más tarde mató a tiros a Aristidio, un campesino que expresó el deseo de irse cuando los rebeldes siguieran su camino. Mientras se preguntaba si esta victima en particular &#8220;era en verdad lo suficientemente culpable como para merecer la muerte,&#8221; no vaciló en ordenar la muerte de Echevarría, el hermano de uno de sus camaradas, en razón de crímenes no especificados: &#8220;Tenía que pagar el precio.&#8221; En otros momentos simularía ejecuciones sin llevarlas a cabo, como un método de tortura psicológica.</p>
<p>Luis Guardia y Pedro Corzo, dos investigadores que se encuentran trabajando en Florida en un documental sobre Guevara, han obtenido el testimonio de Jaime Costa Vázquez, un ex comandante del ejército revolucionario conocido como &#8220;El Catalán,&#8221; quien sostiene que muchas de las ejecuciones atribuidas a Ramiro Valdés (futuro ministro del interior de Cuba) fueron responsabilidad directa de Guevara, debido a que Valdés se encontraba bajo sus ordenes en las montañas. “Ante la duda, mátalo” fueron las instrucciones del Che. En vísperas de la victoria, según Costa, el Che ordenó la ejecución de un par de docenas de personas en Santa Clara, en Cuba central, hacia donde había marchado su columna como parte de un asalto final contra la isla. Algunos de ellos fueron muertos en un hotel, como ha escrito Marcelo Fernándes-Zayas, otro ex revolucionario que después se convertiría en periodista (agregando que entre los ejecutados había campesinos conocidos como casquitos que se habían unido al ejército simplemente para escapar del desempleo).</p>
<p>Pero la &#8220;fría máquina de matar&#8221; no dio muestra de todo su rigor hasta que, inmediatamente después del colapso del régimen de Batista, Castro lo pusiera a cargo de la prisión de La Cabaña. (Castro tenía un buen ojo clínico para escoger a la persona perfecta para proteger a la revolución contra la infección.) San Carlos de La Cabaña es una fortaleza de piedra que fue utilizada para defender a La Habana contra los piratas ingleses en el siglo dieciocho; más tarde se convirtió en un cuartel militar. De una manera que evoca al escalofriante Lavrenti Beria, Guevara presidió durante la primera mitad de 1959 uno de los periodos más oscuros de la revolución. José Vilasuso, abogado y profesor en la Universidad Interamericana de Bayamón en Puerto Rico, quien pertenecía al grupo encargado del proceso judicial sumario en La Cabaña, me dijo recientemente que</p>
<p>“El Che dirigió la Comisión Depuradora. El proceso se regía por la ley de la sierra: tribunal militar de hecho y no jurídico, y el Che nos recomendaba guiarnos por la convicción. Esto es: “Sabemos que todos son unos asesinos, luego proceder radicalmente es lo revolucionario”. Miguel Duque Estrada era mi jefe inmediato. Mi función era de instructor. Es decir legalizar profesionalmente la causa y pasarla al ministerio fiscal, sin juicio propio alguno. Se fusilaba de lunes a viernes. Las ejecuciones se llevaban a cabo de madrugada, poco después de dictar sentencia y declarar sin lugar (de oficio) la apelación. La noche más siniestra que recuerdo se ejecutaron siete hombres”.</p>
<p>Javier Arzuaga, el capellán vasco que les brindaba consuelo a aquellos condenados a morir y que presenció personalmente docenas de ejecuciones, habló conmigo recientemente desde su casa en Puerto Rico. Ex sacerdote católico de setenta y cinco años de edad, quien se describe como &#8220;más cercano a Leonardo Boff y a la Teología de la Liberación que al ex cardenal Cardinal Ratzinger,&#8221; Arzuaga recuerda que</p>
<p>“La cárcel de La Cabaña se mantuvo llena a rebosar. Sobre 800 hombres hacinados en un espacio pensado para no más de 300: militares batistianos o miembros de algunos de los cuerpos de la policía, algunos “chivatos”, periodistas, empresarios o comerciantes. El juez no tenía por qué ser hombre de leyes; sí, en cambio, pertenecer al ejército rebelde, al igual que los compañeros que ocupaban con él la mesa del tribunal. Casi todas las vistas de apelación estuvieron presididas por el Che Guevara. No recuerdo ningún caso cuya sentencia fuera revocada en esas vistas. Todos los días yo visitaba la “galera de la muerte”, donde permanecían los prisioneros desde que eran sentenciados a muerte. Corrió la voz de que yo hipnotizaba a los condenados antes de salir para el paredón y que por eso se daban tan fáciles las cosas, sin escenas desagradables, y el Che Guevara dio orden de que nadie fuera conducido al paredón sin que yo estuviera presente. Yo asistí a 55 fusilamientos hasta el mes de mayo, cuando me fui. Eso no quiere decir que no se siguiera fusilando. Herman Marks era un americano, se decía que era prófugo de la justicia. Lo llamábamos “el carnicero” porque gozaba gritando “pelotón, atención, preparen, apunten, fuego”. Conversé varias veces con el Che con el fin de interceder por determinadas personas. Recuerdo muy bien el caso de Ariel Lima que era menor de edad, pero fue inflexible. Lo mismo puedo decir de Fidel Castro, a quien acudí también en dos ocasiones con igual propósito. Sufrí un trauma. A finales de mayo me sentía mal y se me recomendó abandonar la parroquia de Casa Blanca, dentro de cuyos límites se encontraba La Cabaña y que yo había atendido en los últimos tres años. Me fui a México para un tratamiento. Cuando nos despedíamos, el Che Guevara me dijo que nos habíamos llevado bien, tratando los dos de sacar el otro de su campo para atraerlo al de uno. “Hemos fracasado los dos. Cuando nos quitemos las caretas que hemos llevado puestas, seremos enemigos frente a frente”.</p>
<p>¿Cuánta gente fue asesinada en La Cabaña? Pedro Corzo ofrece una cifra de unos doscientos, similar a la proporcionada por Armando Lago, un profesor de economía retirado que ha compilado una lista de 179 nombres como parte de un estudio de ocho años sobre las ejecuciones en Cuba. Vilasuso me dijo que cuatrocientas personas fueron ejecutadas entre el mes de enero y fines de junio de 1959 (fecha en el que el Che dejó de estar a cargo de La Cabaña). Los cables secretos enviados por la Embajada de los Estados Unidos en La Habana al Departamento de Estado en Washington hablan de &#8220;más de 500.&#8221; Según Jorge Castañeda, uno de los biógrafos de Guevara, un católico vasco simpatizante de la revolución, el fallecido Padre Iñaki de Aspiazú, hablaba de setecientas victimas. Félix Rodríguez, un agente de la CIA quien fue parte del equipo a cargo de la captura de Guevara en Bolivia, me dijo que él encaró al Che después de su captura respecto de &#8220;las dos mil y pico&#8221; ejecuciones por las que fue responsable durante su vida. &#8220;Dijo que todos eran agentes de la CIA y no se refirió a la cifra,&#8221; recuerda Rodríguez. Las cifras más altas pueden incluir ejecuciones que tuvieron lugar en los meses posteriores a la fecha en que el Che dejó de estar a cargo de la prisión.</p>
<p>Lo cual nos trae de regreso a Carlos Santana y a su elegante indumentaria del Che. En una carta abierta publicada en El Nuevo Herald el 31 de marzo de este año, el gran músico de jazz Paquito D&#8221;Rivera reprochó a Santana su vestuario en la ceremonia de los Premios Oscar, y agregó: “Uno de esos cubanos fue mi primo Bebo, preso allí precisamente por ser cristiano. El me cuenta siempre con amargura cómo escuchaba desde su celda en la madrugada los fusilamientos sin juicio de mucho que morían gritando “¡Viva Cristo Rey!”.</p>
<p>El ansia de poder del Che tenía otras maneras de expresarse además del asesinato. La contradicción entre su pasión por viajar—una especie de protesta contra las limitaciones del estado-nación—y su impulso por convertirse en un estado esclavizante en relación a otras personas es patético. Al escribir acerca de Pedro Valdivia, el conquistador de Chile, Guevara reflexionaba: &#8220;Pertenecía a esa clase especial de hombres a los que la especie produce de vez en cuando, en quienes un anhelo por el poder ilimitado es tan extremo que cualquier sufrimiento para lograrlo parece natural.&#8221; Podría haber estado describiéndose así mismo. En cada etapa de su vida adulta, sus megalomanía se manifestaba en el impulso depredador por apoderarse de las vidas y de la propiedad de otras personas, y de abolir su libre voluntad.</p>
<p>En 1958, después de tomar la ciudad de Sancti Spiritus, Guevara intento sin éxito imponer una especie de sharia, regulando las relaciones entre los hombres y las mujeres, el uso del alcohol, y el juego informal—un puritanismo que no caracterizaba precisamente su propia forma de vida. Les ordenó también a sus hombres que asaltaran bancos, una decisión que justificó en una carta a Enrique Oltuski, un subordinado, en noviembre de ese año: &#8220;Las masas que luchan están de acuerdo con asaltar a los bancos porque ninguno de ellos tiene un centavo en los mismos.&#8221; Esta idea de la revolución como una licencia para reasignar la propiedad según le conviniese condujo al puritano marxista a apoderarse de la mansión de un emigrante tras el triunfo de la revolución.</p>
<p>El impulso de desposeer a los demás de su propiedad y de reclamar la propiedad del territorio de otros fue central a la política opresiva de Guevara. En sus memorias, el líder egipcio Gamal Abdel Nasser cuenta que Guevara le preguntó cuántas personas habían abandonado su país debido a la reforma agraria. Cuando Nasser replicó que ninguna, el Che contestó enojado que la manera de medir la profundidad del cambio es a través del número de individuos &#8220;que sienten que no hay lugar para ellos en la nueva sociedad.&#8221; Este instinto depredador alcanzó un apoteosis en 1965, cuando empezó a hablar, como Dios, acerca del &#8220;Hombre Nuevo&#8221; que él y su revolución crearían.</p>
<p>La obsesión del Che con el control colectivista lo llevó a colaborar en la formación del aparato de seguridad que fue establecido para subyugar a seis millones y medio de cubanos. A comienzos de 1959, una serie de reuniones secretas tuvo lugar en Tarará, cerca de La Habana, en la mansión a la cual el Che temporalmente se retiró para recuperarse de una enfermedad. Allí fue donde los líderes principales, incluido Castro, diseñaron al estado policíaco cubano. Ramiro Valdés, subordinado del Che durante la guerra de guerrillas, fue puesto al mando del G-2, un cuerpo inspirado en la Cheka. Angel Ciutah, un veterano de la Guerra Civil española enviado por los soviéticos que había estado muy cerca de Ramón Mercader, el asesino de Trotsky, y que más tarde entablaría amistad con el Che, desempeñó un papel fundamental en la organización del sistema, junto con Luis Alberto Lavandeira, quien había servido al jefe en La Cabaña. El propio Guevara se hizo cargo del G-6, el grupo al que se le encomendó el adoctrinamiento ideológico de las fuerzas armadas. La invasión respaldada por los EE.UU. de Bahía de Cochinos en abril de 1961 se convirtió en la ocasión perfecta para consolidar al nuevo estado policíaco, con el acorralamiento de decenas de miles de cubanos y una nueva serie de ejecuciones. Como el mismo Guevara le expresó al embajador soviético Sergei Kudriavtsev, los contrarrevolucionarios nunca &#8220;volverían a levantar su cabeza.&#8221;</p>
<p>&#8220;Contrarrevolucionario&#8221; es el término que se le aplicaba a cualquiera que se apartara del dogma. Era el equivalente comunista de &#8220;hereje.&#8221; Los campos de concentración eran una forma en la cual el poder dogmático era empleado para suprimir el disenso. La historia le atribuye al general español Valeriano Weyler, el capitán general de Cuba a finales del siglo diecinueve, haber empleado por vez primera a la palabra &#8220;concentración&#8221; para describir la política de cercar a las masas de potenciales opositores—en su caso a los simpatizantes del movimiento independentista cubano—con alambre de púas y empalizadas. Qué irónico (y apropiado) que los revolucionarios de Cuba más de medio siglo después continuasen con esta tradición local. Al principio, la revolución movilizó a voluntarios para construir escuelas y para trabajar en los puertos, plantaciones, y fábricas—todas ellas exquisitas oportunidades fotográficas para el Che el estibador, el Che el cortador de caña, el Che el fabricante de telas. No pasó mucho tiempo antes de que el trabajo voluntario se volviese un poco menos voluntario: el primer campamento de trabajos forzados, Guanahacabibes, fue establecido en Cuba occidental hacia el final de 1960. Así es como el Che explicaba la función desempeñada por este método de confinamiento: “A Guanahacabibes se manda a la gente que no debe ir a la cárcel , la gente que ha cometido faltas a la moral revolucionaria de mayor o menor grado&#8230;es trabajo duro, no trabajo bestial”.</p>
<p>Este campamento fue el precursor del confinamiento sistemático, a partir de 1965 en la provincia de Camagüey, de disidentes, homosexuales, victimas del SIDA, católicos, Testigos de Jehová, sacerdotes afro-cubanos, y otras escorias por el estilo, bajo la bandera de las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP). Hacinados en autobuses y camiones, los &#8220;desadaptados&#8221; serían transportados a punta de pistola a los campos de concentración organizados sobre la base del modelo de Guanahacabibes. Algunos nunca regresarían; otros serían violados, golpeados, o mutilados; y la mayoría quedarían traumatizados de por vida, como el sobrecogedor documental de Néstor Almendros Conducta Impropia se lo mostrara al mundo un par de décadas atrás.</p>
<p>De esta manera, la revista Time parece haber errado en agosto de 1960 cuando describió a la división del trabajo de la revolución con una nota de tapa presentando al Che Guevara como el &#8220;cerebro,&#8221; a Fidel Castro como el &#8220;corazón&#8221; y a Raúl Castro como el &#8220;puño.&#8221; Pero la percepción revelaba el papel crucial de Guevara en hacer de Cuba un bastión del totalitarismo. El Che era de alguna manera un candidato improbable para la pureza ideológica, dado su espíritu bohemio, pero durante los años de entrenamiento en México y en el periodo resultante de la lucha armada en Cuba emergió como el ideólogo comunista locamente enamorado de la Unión Soviética, en gran medida para molestia de Castro y de otros que eran esencialmente oportunistas dispuestos a utilizar cualquier medio necesario para ganar poder. Cuando los aspirantes a revolucionarios fueron arrestados en México en 1956, Guevara fue el único que admitió que era un comunista y que estaba estudiando ruso. (Habló abiertamente de su relación con Nikolai Leonov de la Embajada Soviética.) Durante la lucha armada en Cuba, forjó una férrea alianza con el Partido Socialista Popular (el partido comunista de la isla) y con Carlos Rafael Rodríguez, un jugador importante en la conversión del régimen de Castro al comunismo.</p>
<p>Esta fanática disposición convirtió al Che en una parte esencial de la &#8220;sovietización&#8221; de la revolución que se había jactado reiteradamente de su carácter independiente. Muy poco después de que los barbudos llegaran al poder, Guevara participó de negociaciones con Anastas Mikoyan, el vice primer ministro soviético, quien visitó Cuba. Le fue confiada la misión de promover las negociaciones soviético-cubanas durante una visita a Moscú a finales de 1960. (La misma fue parte de un largo viaje en el cual la Corea del Norte de Kim Il Sung fue el país que “más” le impresionó.) El segundo viaje a Rusia de Guevara, en agosto de 1962, fue aún más significativo, en razón de que el mismo selló el acuerdo para convertir a Cuba en una cabeza de playa nuclear soviética. Se reunió con Khrushchev en Yalta para finalizar los detalles sobre una operación que ya se había iniciado y que involucraba la introducción en la isla de cuarenta y dos misiles soviéticos, la mitad de los cuales estaban armados con ojivas nucleares, así como también lanzadores y unos cuarenta y dos mil soldados. Tras presionar a sus aliados soviéticos sobre el peligro de que los Estados Unidos pudiesen descubrir lo que estaba aconteciendo, Guevara obtuvo garantías de que la marina soviética intervendría—en otras palabras, de que Moscú estaba preparada para ir a la guerra.</p>
<p>Según la biografía de Guevara de Philippe Gavi, el revolucionario había alardeado que &#8220;su país se encuentra deseoso de arriesgarlo todo en una guerra atómica de inimaginable capacidad destructiva para defender un principio.&#8221; Apenas después de finalizada la crisis de los misiles cubanos—cuando Khrushchev renegó de la promesa hecha en Yalta y negoció un acuerdo con los Estados Unidos a espaldas de Castro que incluía la remoción de los misiles estadounidenses de Turquía—Guevara dijo a un periódico comunista británico: &#8220;Si los cohetes hubiesen permanecido, los hubiésemos utilizado a todos y dirigido contra el mismo corazón de los Estados Unidos, incluida Nueva York, en nuestra defensa contra la agresión.&#8221; Y un par de años más tarde, en las Naciones Unidas, fue leal a las formas: &#8220;Como marxistas hemos sostenido que la coexistencia pacífica entre las naciones no incluye a la coexistencia entre los explotadores y el explotado.&#8221;</p>
<p>Guevara se distanció de la Unión Soviética en los últimos años de su vida. Lo hizo por las razones equivocadas, culpando a Moscú por ser demasiado blando ideológica y diplomáticamente, y hacer demasiadas concesiones—a diferencia de la China maoísta, a la cual llegó a ver como un refugio de la ortodoxia. En octubre de 1964, un memo escrito por Oleg Daroussenkov, un funcionario soviético cercano a él, cita a Guevara diciendo: &#8220;Les pedimos armas a los checoslovacos; y nos rechazaron. Luego se las pedimos a los chinos; dijeron que sí en pocos días, y ni siquiera nos cobraron, declarando que uno no le vende armas a un amigo.&#8221; En realidad, Guevara se resintió por el hecho de que Moscú le estaba solicitando a otros miembros del bloque comunista, incluida Cuba, algo a cambio de su colosal ayuda y de su apoyo político. Su ataque final contra Moscú llegó en Argelia, en febrero de 1965, en una conferencia internacional en la que acusó a los soviéticos de adoptar la &#8220;ley del valor,&#8221; es decir, el capitalismo. Su ruptura con los soviéticos, en síntesis, no fue un grito en favor de la independencia. Fue un alarido al estilo de Enver Hoxha en aras de la total subordinación de la realidad a la ciega ortodoxia ideológica.</p>
<p>El gran revolucionario tuvo una oportunidad de poner en práctica su visión económica—su idea de la justicia social—como director del Banco Nacional de Cuba y del Departamento de Industria del Instituto Nacional de la Reforma Agraria a fines de 1959, y, desde principios de 1961, como ministro de industria. El periodo en el cual Guevara estuvo a cargo de la mayor parte de la economía cubana atestiguó el cuasi colapso de la producción de azúcar, el fracaso de la industrialización y la introducción del racionamiento—todo esto en el que había sido uno de los cuatros países económicamente más exitosos de América Latina desde antes de la dictadura de Batista.</p>
<p>Su tarea como director del Banco Nacional, durante la cual imprimió billetes que llevaban la firma &#8220;Che,&#8221; ha sido sintetizada por su asistente, Ernesto Betancourt: “Encontré en el Che una ignorancia absoluta de los principios más elementales de la economía”. Los poderes de percepción de Guevara respecto de la economía mundial fueron muy bien expresados en 1961, durante una conferencia hemisférica celebrada en Uruguay, donde predijo una tasa de crecimiento para Cuba del 10 por ciento &#8220;sin el menor temor,&#8221; y, para 1980, un ingreso per capita mayor que el de &#8220;los EE.UU. en la actualidad.&#8221; En verdad, hacia 1997, el trigésimo aniversario de su muerte, los cubanos se encontraban bajo una dieta consistente en una ración de cinco libras de arroz y una libra de frijoles por mes; cuatro onzas de carne dos veces al año; cuatro onzas de pasta de soja por semana; y cuatro huevos por mes.</p>
<p>La reforma agraria le quitó tierra al rico, pero se la dio a los burócratas, no a los campesinos. (El decreto fue redactado en la casa del Che.) En el nombre de la diversificación, el área cultivada fue reducida y la mano de obra disponible distraída hacia otras actividades. El resultado fue que entre 1961 y 1963, la cosecha se redujo a la mitad: apenas unos 3,8 millones de toneladas métricas. ¿Se justificaba este sacrificio por el fomento de la industrialización cubana? Desdichadamente, Cuba carecía de materias primas para la industria pesada, y, como una consecuencia de la redistribución revolucionaria, no contaba con una moneda sólida con la cual adquirirlas—o incluso adquirir los productos básicos. Para 1961, Guevara estaba teniendo que dar explicaciones embarazosas a los trabajadores en la oficina: &#8220;Nuestros camaradas técnicos en las compañías han producido una pasta dental&#8230; tan buena como la anterior; limpia exactamente lo mismo, a pesar de que después de un tiempo se vuelve una piedra.&#8221; Para 1963, todas las esperanzas de industrializar a Cuba fueron abandonadas, y la revolución aceptó su rol de proveedora colonial de azúcar al bloque soviético a cambio de petróleo para cubrir sus necesidades y para revenderlo a otros países. Durante las tres décadas siguientes, Cuba sobreviviría en base a un subsidio soviético de más o menos entre $65 mil millones y $100 mil millones.</p>
<p>Habiendo fracasado como héroe de la justicia social, ¿merece Guevara un lugar en los libros de historia como un genio de la guerra de guerrillas? Su mayor logro militar en la lucha contra Batista—la toma de la ciudad de Santa Clara después de emboscar un tren con pesados refuerzos—es seriamente cuestionado. Numerosos testimonios indican que el conductor del tren se rindió de antemano, acaso tras aceptar sobornos. (Gutiérrez Menoyo, quien dirigía un grupo guerrillero diferente en esa área, está entre aquellos que han criticado la historia oficial de Cuba sobre la victoria de Guevara.) Inmediatamente después del triunfo de la revolución, Guevara organizó ejércitos guerrilleros en Nicaragua, la República Dominicana, Panamá, y Haití—todos los cuales fueron aplastados. En 1964, envió al revolucionario argentino Jorge Ricardo Masetti a su muerte al persuadirlo de que montase un ataque contra su país natal desde Bolivia, justo después de que la democracia representativa había sido restablecida en la Argentina.</p>
<p>Particularmente desastrosa fue la expedición al Congo en 1965. Guevara se alió con dos rebeldes—Pierre Mulele en el oeste y Laurent Kabila en el este—contra el desagradable gobierno congoleño, el cual era sostenido por los Estados Unido, por mercenarios sudafricanos y exiliados cubanos. Mulele había tomado posesión de Stanleyville antes de ser repelido. Durante su reinado de terror, tal como lo ha escrito V.S. Naipaul, asesinó a todos aquellos que podían leer y a todos los que vestían una corbata. Respecto del otro aliado de Guevara, Laurent Kabila, se trataba meramente de un perezoso y un corrupto por aquel entonces; pero el mundo descubriría en los años 90 que también él era una máquina de matar. En cualquier caso, Guevara se pasó gran parte de 1965 ayudando a los rebeldes en el este antes de abandonar el país de manera ignominiosa. Poco tiempo después, Mobutu llegó al poder e instaló una tiranía de décadas. (En los países latinoamericanos, de Argentina al Perú, las revoluciones inspiradas en el Che tuvieron el mismo resultado practico de reforzar el militarismo brutal durante muchos años.)</p>
<p>En Bolivia, el Che fue nuevamente derrotado, y por última vez. Malinterpretó la situación local. Una reforma agraria había tenido lugar unos años antes; el gobierno había respetado muchas de las instituciones de las comunidades campesinas; y el ejército era cercano a los Estados Unidos a pesar de su nacionalismo. &#8220;Las masas campesinas no nos ayudan en absoluto&#8221; fue la melancólica conclusión de Guevara en su diario boliviano. Aún peor, Mario Monje, el líder comunista local, quien no tenía estómago para una guerra de guerrillas tras haber sido humillado en los comicios, condujo a Guevara hacia una ubicación vulnerable en el sudeste del país. Las circunstancias de la captura del Che en la quebrada del Yuro, poco después de reunirse con el intelectual francés Régis Debray y el pintor argentino Ciro Bustos, ambos arrestados cuando abandonaban el campamento, fueron, como gran parte de la expedición boliviana, cosa de aficionados.</p>
<p>Guevara fue ciertamente audaz y corajudo, y rápido para organizar la vida en base a principios militares en los territorios bajo su control, pero no era un General Giap. Su libro La Guerra de Guerrillas enseña que las fuerzas populares pueden vencer a un ejército, que no es necesario aguardar a que se den las condiciones necesarias ya que un foco insurreccional puede provocarlos, y que el combate debe tener lugar principalmente en el campo. (En su receta para la guerra de guerrillas, reserva también para las mujeres el rol de cocineras y enfermeras.) Sin embargo, el ejército de Batista no era un ejército sino un corrupto manojo de matones carente de motivación y sin mucha organización; los focos guerrilleros, con la excepción de Nicaragua, terminaron todos en cenizas para los foquistas, y América Latina se ha vuelto urbana en un 70 por ciento en estas últimas cuatro décadas. Al respecto, también, el Che Guevara fue un cruel alucinado.</p>
<p>En las últimas décadas del siglo diecinueve, Argentina tenía la segunda tasa de crecimiento más grande del mundo. Hacia la década de 1890, el ingreso real de los trabajadores argentinos era superior al de los trabajadores suizos, alemanes, y franceses. Para 1928, ese país ocupaba el duodécimo lugar en el mundo en cuanto a su PBI per capita. Ese logro, que las siguientes generaciones arruinarían, se debió en gran medida a Juan Bautista Alberdi.</p>
<p>Al igual que Guevara, a Alberdi le gustaba viajar: caminó a través de las pampas y de los desiertos de norte a sur a los catorce años de edad, rumbo a Buenos Aires. Como Guevara, Alberdi se oponía a un tirano, Juan Manuel Rosas. Igual que Guevara, Alberdi tuvo la oportunidad de influir sobre un líder revolucionario en el poder—Justo José de Urquiza, quien derrocó a Rosas en 1852. Como Guevara, Alberdi representó al nuevo gobierno en giras mundiales, y murió en el exterior. Pero a diferencia del viejo y nuevo predilecto de la izquierda, Alberdi nunca mató una mosca. Su libro, Bases y puntos de partida para la organización de la República Argentina, fue la base de la Constitución de 1853 que limitó el Estado, abrió el comercio, alentó la inmigración y aseguró los derechos de propiedad, inaugurando de ese modo un periodo de setenta años de asombrosa prosperidad. No se entremetió en los asuntos de otras naciones, oponiéndose a la guerra de su país contra Paraguay. Su semblante no adorna el abdomen de Mike Tyson.</p>
<p><strong><em>Este trabajo fue originalmente publicado en inglés por la revista The New Republic bajo el titulo de The Killing Machine: Che Guevara, from Communist Firebrand to Capitalist Brand, en sus ediciones del 11 y 18 de julio de 2005.</em></strong></p>
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		<title>Matthias Sindelar, la dignidad primero</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Jun 2008 12:22:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Biografias]]></category>

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			<content:encoded><![CDATA[<p>En el año en el que se cumple el 70 aniversario del Anchsluss (la anexión de Austria a la Alemania nazi), despertará la memoria de Matthias Sindelar, el jugador de papel o el Mozart del fútbol. No muy lejos del Ernst Häppel Stadion, recinto del decisivo Austria-Alemania de hoy, se encuentra su tumba, visitada religiosamente cada año por seguidores y dirigentes del Austria de Viena coincidiendo con el día de su fallecimiento. Allí todavía se recuerda que el balón también se rebeló contra la barbarie nazi.</p>
<p>Judío, nacido en Kozlov (Moravia) y emigrante junto a su familia en el barrio de Favoriten (Viena), la historia y la leyenda de Sindelar se confunden para generar uno de los mitos más románticos del fútbol. Cuando Hitler consumó la anexión austriaca el 12 de marzo de 1938, Sindelar emprendió su particular lucha contra el nazismo. Quedaban apenas tres meses para que se disputara el Mundial de 1938 y el Führer, como Mussolini en 1934, ya había advertido del poder propagandístico del fútbol y su utilidad como elemento manipulador. El wunderteam (equipo maravilla), como era conocida la fabulosa selección austriaca dirigida por Hugo Meisl, fue obligado a fundirse con la selección alemana para la gran cita.</p>
<p style="text-align: center"><img src="http://www.victorbueno.es/wp-content/uploads/2008/06/sindelar.jpg" alt="sindelar.jpg" /></p>
<p>Austria se había clasificado por su cuenta, pero la necesidad de propagar la supuesta superioridad de la raza aria empujó a los alemanes a reforzar su vigoroso equipo con la depurada técnica de la escuela del Danubio. Nunca lo dijo públicamente por temor a las represalias, pero Sindelar se negó a formar parte de esa nueva y poderosa Alemania. Simuló lesiones para eludir las convocatorias porque le repateaba el hígado simplemente pensar que antes de empezar el partido tendría que ejecutar el saludo nazi. No quería doblar la rodilla ante los culpables de la muerte de muchos conocidos judíos y, a su manera, con el balón y su destreza, le ganó una batalla futbolística al régimen hitleriano.<span id="more-254"></span></p>
<p>Para celebrar la anexión, se disputó un amistoso entre Austria, que se despedía como selección independiente, y Alemania. Esta vez, ninguna lesión salió de la boca de Sindelar para excusar su ausencia. Las crónicas de la época cuentan que los austriacos habían recibido la orden de dejarse ganar, algo que al larguirucho delantero rebelde no le gustó.</p>
<p>Durante el primer tiempo, Sindelar burreó a los alemanes, pero cuando llegaba la hora de marcar, tiraba la pelota fuera y volvía a su campo meneando la cabeza como desencantado. En el segundo tiempo, se hartó de la pantomima y empezó a bailar con el balón. Un regate por aquí, un sombrero por allá y un gol de vaselina. Su celebración levantó ampollas. Sindelar se situó frente al palco y, ante la mirada furiosa de las autoridades nazis, se marcó una danza interpretada como una deshonrosa ofensa.</p>
<p>Desde entonces, la Gestapo le consideró un elemento subversivo, capaz de arrastrar a las masas en contra del nacional socialismo. Fue perseguido por la policía nazi, hasta que el 23 de enero de 1939 se descubrieron su cadáver y el de su esposa, también judía, en su apartamento de Viena. La principal teoría sobre su muerte, que nunca quedó clara, apunta a un suicidio por inhalación de gas. A que Sindelar no soportaba ya el ambiente irrespirable y de atosigamiento al que fue sometido por la Gestapo y optó por ese trágico final.</p>
<p>A su entierro, acudieron 40.000 personas bajo fuertes medidas de seguridad porque se temía una rebelión de los asistentes. En Viena, figura la Sindelarstrasse, esa calle del rebelde goleador donde suenan los ecos del poema que le dedicó el austriaco Friedrich Torberg: “Jugaba al fútbol como ninguno/ponía gracia y fantasía/jugaba desenfadado, fácil y alegre/siempre jugaba y nunca luchaba”. Salvo contra la sinrazón hitleriana, a la que burló y regateó dedicándole su gol más sentido.</p>
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